JULIAN MORENO (Julianini) autor de EL REY REINALDO QUIERE UN CALDO

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JULIAN MORENO (Julianini) autor de EL REY REINALDO QUIERE UN CALDO

Hoy hablamos con Julián Moreno.
Si lo digo así, a muchos no os suena, pero ¿y si digo Julianini?

Celia – Buenos días ¿Julián?
Julian – Sí, mi nombre es Julián Moreno y es el que me gusta utilizar cuando trabajo de cuentacuentos, Julianini, surgió como nombre artístico al introducir la magia en mis espectáculos, me gusta diferenciar un trabajo del otro, pero…no siempre lo consigo, por lo que… Julián Moreno “Julianini”.

C – Julián, ¿cuánto hace que te dedicas al mundo de los cuentos?
J- Bufff, yo creo que rondaría el año 2000, si, cuando abrió la primera librería infantil en Alicante, Mar de cuentos se llamaba, yo trabajaba allí como librero y haciendo actividades para los niños. Un tiempo después, esta librería cerró y junto con mi familia me embarqué en otra aventura, Cuentopólis, nuestra librería, donde trabajé durante años, hasta que la vida me trajo hacía el cantábrico. Entonces trabajé durante años en la librería Estudio de Santander, como librero y como cuentacuentos y posteriormente mago, hasta que llegó un momento en que mis actividades crecieron tanto, que tuve que dejar el mostrador y dedicarme a esto por completo

C – ¿Y siempre para niños?
J – No, he trabajado también para adultos, pero no lo haría de nuevo, mi público natural son los niños, me comunico con ellos mejor, me siento muy a gusto y disfruto de lo que hago, hay un canal de comunicación formidable, me quedo antes con mi peor actuación para niños que con la mejor para adultos, aunque a veces, pueda perder algunos contratos al no querer hacer la parte de los mayores, pero lo prefiero así.

C -Publicando cuentos, ¿te inicias con El Rey Reinaldo quiere un caldo?
J – No, en realidad El rey Reinaldo quiere un caldo es mi segundo libro, el primero se llamó Descuentos, y fue una autoedición hace unos tres años.
La idea se me ocurrió una mañana paseando, vi un gran cartel en una tienda de muebles donde se leía la palabra cuentos, en grande y un des, pequeñito por delante y Zás, pensé, ¡eso es! Los cuentos al revés, ¡descontarlos!…y surgió Descuentos un proyecto muy interesante formado por varios casi cuentos que se quedan sin terminar en el momento más importante.
La mayoría no tienen final, a alguno le falta el principio, y el objetivo era trabajar con los chavales de los últimos cursos de primaria y 1º y 2º de ESO, de forma que sean ellos los que los terminen. De hecho existe una página web: finalesdescuentos.weebly.com, dónde después de haber leído los cuentos, se rellena un formulario y se puede colgar el final, el principio, la parte que cada uno quiera escribir, y una vez corregida la ortografía, gramática y…poquito más, se publica para que todos podamos leer todos los finales propuestos. (Absteniéndose groserías o barbaridades, vaya por delante), aunque afortunadamente, no he tenido ese problema.

C – Qué interesante, ¡yo quiero uno!, ¿aún se puede conseguir y participar en esta original iniciativa?
J – Te voy a conseguir uno

C – Muchas gracias , y ¿después llegó Reinaldo?
J – Sí, bueno en realidad El rey Reinaldo, no iba a ser un libro, Reinaldo era un recurso que yo utilizaba, al final de tanto contar historias te vas creando las tuyas propias y, a mí siempre me ha gustado mucho interactuar con los niños, hacerlos partícipes de la sesión, que se impliquen y sobre todo, el ingrediente fundamental, la magia de una sonrisa, el humor, el humor no puede faltar.
Para ello yo tenía unas láminas, que me hizo mi mujer, tengo la gran suerte de que mi ilustradora es mi mujer, que es capaz de plasmar todo lo que yo quiero, porque lo siente y lo vive conmigo, en cualquier momento y sin prisas, podemos perfilar, comentar, cambiar o añadir detalles a los personajes y eso hace que sean muy nuestros y que trabaje muy a gusto con ellos.

C – Si, porque el cuento tiene su forma de leerse y sus posturas e instrucciones, no se lee así, sin más.
J – Claro, para eso las láminas y de ahí…al cuento, con el que la verdad estamos muy satisfechos personalmente y también la editorial. Se ha vendido muy bien, ha tenido una gran acogida y ahora nos piden algo más.

C – Y ese algo más ya está en marcha y además podemos colaborar en su publicación, ¿con qué nos vas a sorprender ahora?
J – Ahora llega El Gallo Pochingo, un nuevo cuento, cuyo personaje es un gallo muy feo (pochingo), pero con un gran corazón y que pasará por un montón de aventuras con un Rey al que amarga la existencia…, y con el que, por supuesto, nos reiremos un montón. El Gallo Pochingo, a diferencia de Reinaldo que no lo conté hasta estar impreso, ya llevo más de un año trabajándolo y resulta genial.
Y si, esta vez la editorial ha abierto una campaña de crowdfunding, que es una forma de financiación colectiva para llevar a cabo la impresión del libro. La gente que lo desee hace su aportación, que puede ir desde los 16€ (que es lo que costará el libro), hasta 500€ y además de recibir uno o varios ejemplares del libro siempre firmados, obtienen alguna recompensa más, en función del importe entregado.
Está toda la información en www.montanasdepapel.es, os animo a visitar la página y hacer vuestra aportación, y entre todos darle más tirada al Gallo Pochingo que está ya deseando estar entre vosotros y haceros pasar muy buenos ratos.

C – Yo os animo a participar, es una buena oportunidad de convertirse en mecenas de la cultura y el ocio familiar, y además podemos ir haciendo peticiones a los reyes, por las notas….esas pequeñas recompensas.
C – Julián ¿te das cuenta que el rey es una figura recurrente en tus cuentos? ¿Por qué?
J – Pues sí, es verdad, y ahora que lo dices…

C – (Julián me enseña un libro que saca de su cartera y que también son cuentos de reyes), sonríe y me dice
J – Es una figura que da mucho juego, puede ser un personaje muy importante, muy molesto, o ser objeto de burla…da para todo.

C – Julián, cuéntanos algo sobre ti, ¿cómo eras de pequeño?
J – Tímido, muy tímido y un gran lector, siempre leyendo, solía contar mi madre que cuando no me encontraba, me buscaba debajo de la mesa, que allí estaba seguro, leyendo algún tebeo. Mi padre era un lector compulsivo, yo siempre le recuerdo leyendo, de hecho yo creo que era lo que más hacía en vacaciones, mi madre no leía así, pero tanto mi padre como la familia de mi madre me han aconsejado siempre muy bien sobre mis lecturas, dependiendo del momento que atravesara me aconsejaban esto o aquello y acertaron siempre.

C – ¿Recuerdas algún libro en particular?
J – Las tesis de Nancy, de R.J. Sender, Papillón de Henry Charriere, La Historia Interminable de Michael Ende, El señor de los anillos, de J.R. Tolkien…muchos
Y, me encanta y me ha inspirado siempre, Gianni Rodari, porque él siempre dejaba que los niños aportaran sus ideas, su creatividad, que se implicasen en lo que hacían y eso es lo que a mí me gusta, también, Roald Dahl…

C – ¿Cómo eliges los cuentos con los que trabajas?
J – Pues los selecciono por el humor, por la dosis de diversión que se les puede sacar, para mí lo fundamental es la sonrisa, la risa o la carcajada, pero que ningún niño pueda resistirse a reír. Hay muchos cuentos maravillosos, que me encantan, pero que nunca los trabajaría porque no son para mí, son para otro tipo de lectura, individual, en casa…

C – ¿Qué está pasando con la lectura? ¿Qué podemos hacer para potenciarla?
J – La lectura tiene que ser libre y divertida. No puede ser obligatoria, no podemos dar por supuesto que tenemos un grupo homogéneo y que todos se encuentran en el mismo punto y disfrutan con lo mismo o necesitan lo mismo, debemos dejar elegir a cada uno lo que quiere leer o aconsejarles según sus necesidades, pero para eso hay que conocer al niño.
Hay gente que dice que no le gusta leer, yo siempre les digo que aún no han encontrado su libro, hay libros sobre todo, literatura clásica, ciencia, arte, deporte, cocina, novela, terror, humor….todo lo imaginable, seguro que tiene que haber algún libro que nos sepa enganchar

C – Seguro. Julían ¿cuándo decides dar un paso más e introducir la magia en tu vida?
J – El detonante fue un cumpleaños de mi hija, después de varios años de amenizar sus fiestas para ella y sus amigos, de repente me di cuenta que se iban haciendo mayores y que había que hacer algo distinto y se me ocurrió la magia. Miré unos trucos en internet y me puse a ello, el resultado…fue penoso, la peor sesión de magia que recuerdo, sin embargo me gustó y decidí seguir con ello y practicando y practicando hasta aquí hemos llegado, hoy en día disfruto casi tanto como con los cuentos. No me gusta mezclar las dos cosas o voy de cuenta cuentos o voy de mago, pero ambas cosas me gustan por igual.

C – Pues a seguir disfrutando y haciendo disfrutar a peques y grandes.
Muchas gracias por todo y mucha suerte, esperamos para conocer al Gallo Pochingo y…¡¡me debes un libro!!

Celia Parrondo
Educadora Infantil y responsable de “Disfrutando la lectura”

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